Le grand bleu

UBICACIÓN Y ENTORNO

La instalación creada sobre un antiguo balneario, forma parte de un conjunto de antiguos balnearios situados en las playas de San Javier y de Santiago de la Ribera. Nuestra plataforma se encuentra en la zona sur de la laguna del Mar menor, en la playa de Santiago de la Ribera, municipio de San Javier, en la Región de Murcia.
En la actualidad este antiguo balneario cuya caseta ha desaparecido sirve de plataforma a modo de Solarium público a lo largo del año.

 

IDEA DEL PROYECTO

El proyecto surge a partir del preocupante estado de los fondos lagunares del Mar Menor. En este contexto diseñamos y creamos un monumento de denuncia para que los habitantes en la Región de Murcia y turistas tomen conciencia de que si no se toman medidas resolutivas tanto por parte de las instituciones políticas como un cambio radical en los hábitos del consumo del ser humano puede que dentro de unos años haya más plásticos que peces en los océanos del mundo. Estos residuos matan a cientos de animales cada año y provocan que estos productos químicos derivados del petróleo entren lentamente en la cadena alimentaria según el programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente más de 8 millones de toneladas de basura llegan al mar cada día.

NECESIDADES ESPACIALES

El primer espacio está delimitado por una red de pescador que mide desde 1,5 m hasta 4,30 m de altura y el segundo espacio es el que está formado por la estructura con bolsas de basura que mide desde 2,5 m hasta 3,30 m de altura. Estos dos espacios se entrelazan en la tercera secuencia narrativa.
Colocaremos los dos espacios sobre El Balneario que nombramos Nª1.

El balneario está compuesto de una pasarela de madera que parte de la orilla y que se dirige a la plataforma situada en el mar. La pasarela mide 23 m de largo y 1,20 de ancho y la plataforma mide 13 m de largo y 7,5 m de ancho.

EL SENTIDO DEL TACTO SOBRE LAS DIFERENTES SUPERFICIES DEL PROYECTO

Para alcanzar el objetivo nos basamos sobre la experiencia sensorial del hombre en la arquitectura y en concreto la experiencia del sentido del tacto cuando el hombre entra en contacto con los materiales que definen el espacio.
Así, hemos elegido unos materiales que caracterizan los dos espacios del Monumento de denuncia a través de sus acabados, texturas, pesos, colores, olores, reflejo.Son focos de nuestro sentido del tacto que, bien a través de nuestras manos, pies y nuestra piel, entienden estas características de los materiales, su dureza, su suavidad, etc.
Hemos buscado hacer una reflexión sobre la relación entre el espacio, su existencia física y nuestra existencia corporal en dicho espacio como analogía a la relación de los habitantes de la laguna del Mar Menor con el progresivo deterioro de sus aguas.
Al esquema de las secuencias narrativas que explica qué materiales usamos para los tres espacios añadimos qué tipo de tacto tienen los materiales y las características de éste.