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Diseño efímero

Con un profundo sentido artístico, vivirás espacios mágicos, que buscan apoderarse de nuestra percepción y nuestros sentidos. Testigos de la experiencia que nos ofrecen.

Stands comerciales

Existen múltiples realidades en torno a la empresa y a sus productos con el objetivo de hacer perceptible su imagen y crear una distinción con relación a la fuerte competencia existente en el mercado. Es por ello que en estos últimos años puede apreciarse una clara tendencia a enfatizar la “contextualización” de los productos en espacios estratégicamente proyectados.

Actualmente, los productos se ubican y exponen en entornos muy persuasivos. Espacios, entornos y contextos llenos de elaborada información, verdaderas arquitecturas y eventos efímeros de “comunicación” que buscan estimular la sensibilidad estética y, a la vez, aportar valor y reconocibilidad a la empresa y a sus productos.

El paso desde el diseño de un espacio efímero de promoción comercial al de evento de comunicación de empresa viene motivado por la exigencia de las empresas por crear “valor” en torno a su actividad.

Las exigencias del diseño se trasladan a la totalidad de un sistema de identidad, donde el producto es sólo un portador de significado incorporado a una determinada lógica y especificidad cultural. La diferenciación se concentra en el imaginario representado por el producto, en el contexto persuasivo que lo identifica: en el mundo posible donde habitará. La percepción de una identidad propia (la personalidad de la empresa) se establece de manera importante en el evento de comunicación del producto.

Para vender es fundamental comunicar y, por lo tanto, es de vital importancia tener un mensaje claro que transmitir, con lo que se asiste a la implantación de una verdadera escenografía del consumo capaz de aportar valor a la “experiencia” del consumidor. el reto actual puesto al diseñador es ser capaz de construir un pequeño mundo, un universo de referencia donde el consumidor pueda percibir la identidad de la empresa. Se trata de proyectos centrados en estimular la subjetividad del usuario, en sorprenderlo y emocionarlo a través de todos los sentidos. El proyecto de diseño de una arquitectura efímera, o un evento de comunicación, se orienta mucho más a partir de un objetivo: establecer una sinergia con el usuario mediante la exaltación de la interacción con el universo simbólico representado por el producto, por sus atributos de identidad. El diseño y el diseñador se encuentran ante un importante reto de calidad que consiste en dar profundidad y sentido a las experiencias de los consumidores y, a la vez, aportar diferenciación a la empresa y sus productos.

Pabellones efímeros

Con el diseño de un pabellón se pretende crear  un espacio cuya forma es de índole artística  para recoger las artes, la cultura y la experimentación artística contemporánea a través de exposiciones y de talleres. Con ello  se pretende acercar al público las últimas tendencias en diseño, música, danza, etc.

Qué debe de ofrecer el pabellón y cual tiene que ser el material que lo define, son las primeras cuestiones que nos planteamos en los preliminares del diseño.

El material también tiene que ser ligero, para se desmonte y se transporte con facilidad.

El pabellón en sí es una creación-forma  que permite experimentar la arquitectura / el diseño del espacio  por medio de sus elementos más habituales y sencillos: estructura, luz, transparencia, sombras, ligereza, forma, sensibilidad, cambio, sorpresa… y sobre todo, los materiales, convirtiéndolo (el pabellón) en un espacio experimental donde  el público siente diversas experiencias/ vivencias.

Eventos

Creamos eventos diseñando o transformando espacios donde contamos historias,  transmitimos sueños, creamos experiencias. Poniendo la atención al detalle de los elementos que conforman cada evento; El diseño del espacio, la música, el wedding planer, el protocolo, la gastronomía, la iluminación etc.

Hacemos eventos corporativos para marcas de cosmética, joyería, etcétera, bodas, fiestas.

Para ello nos implicamos en entender y resolver las necesidades  del cliente. En cuanto al invitado, lo importante es ponerse en lugar de éste para que se sienta cómodo y  que se evada de la cotidianidad.